Día 1: la conversación
Nos escribes por WhatsApp, correo o formulario. Hacemos preguntas concretas: cuántas personas viajan, qué vehículo tienen, cuántos días disponen, qué tipo de comida prefieren, si alguien tiene alguna condición física. No usamos cuestionarios largos. Hablamos.
Día 2: el borrador de ruta
Te enviamos un mapa con las paradas sugeridas, distancias reales entre cada punto (no las de Google Maps, que suelen fallar en carreteras rurales colombianas) y opciones de alojamiento con fotos actualizadas. Incluimos alternativas para clima lluvioso.
"El mapa que nos mandaron tenía hasta las gasolineras que funcionaban. Eso no lo encuentras en ningún lado." — Camila V., viajera frecuente
Día 3: ajustes y reservas
Tú decides qué cambiar. Movemos paradas, sustituimos hoteles por camping o al revés, agregamos actividades. Cuando apruebas, reservamos todo y te enviamos un documento con contactos directos de cada lugar por si necesitas llamar durante el viaje.
Durante el viaje: soporte real
Mientras estás en ruta, puedes escribirnos. Si una carretera está cerrada por derrumbe (pasa seguido en Colombia), te damos una ruta alternativa en menos de 30 minutos. No es un chatbot. Es alguien que conoce esos caminos.
"A las 7 a.m. nos avisaron de un derrumbe en la vía al Cocuy. A las 7:25 ya teníamos otra ruta." — Diego F.